Rams vuelven a L.A. pero persisten incógnitas

El futuro de los Rams ya está decidido pero ahora todos se preguntan qué será de los Chargers y los Raiders. Aquí lo más reciente al respecto.

    processing...

    BOLETÍN DE NOTICIAS

    El futuro de los Rams ya está decidido pero ahora todos se preguntan que será de los Chargers y los Raiders. Aquí lo más reciente al respecto. (Publicado miércoles 13 de enero de 2016)

    LOS ÁNGELES (California) - Los Rams vuelven a Los Angeles. Los Chargers también podrían mudarse allí.

    ¿Y qué hay de los Raiders? Nadie lo sabe en este momento.

    Lo único seguro es que los tres equipos encaran serios retos en los próximos años, ahora que la NFL aprobó la salida de los Rams de San Luis, y dio a los Chargers un plazo de un año para sumárseles en Los Angeles.

    Si los Chargers deciden quedarse en San Diego, lo que ahora parece ser una posibilidad remota, los Raiders podrían remplazarlos y mudarse de Oakland a Los Angeles.

    La votación del martes terminó con el visto bueno de 30 de los 32 dueños de equipos de la NFL al plan del dueño de los Rams, Stan Kroenke, para mudar su equipo al terreno donde solía estar el hipódromo de Hollywood Park en Inglewood, California, a unos 17 kilómetros del centro de Los Angeles.

    Los Raiders y Chargers tenían una propuesta para compartir un estadio nuevo en Carson, pero ninguna de las alternativas recibió los 24 votos necesarios para ser aprobada. Después de otra ronda de negociaciones, prevaleció el proyecto de Kroenke, que costará 1.800 millones de dólares.

    La decisión significa que la NFL volverá a Los Angeles luego de una ausencia de 21 años.

    "Es agridulce", dijo Kroenke. "Comprendemos las emociones de nuestros fanáticos. No es fácil hacer estas cosas, son difíciles a propósito".

    "Tomamos una decisión y analizamos detenidamente las alternativas. Cuando no fueron fructíferas, llegamos a este punto".

    Además tendrán que apurarse, ya que la pretemporada empieza en siete meses, y la temporada en unos ocho.

    En ese tiempo, los Rams tienen que establecer su sede en el sur de California, encontrar un hogar temporal -probablemente el Coliseo de Los Angeles hasta que esté listo el proyecto de Inglewood en 2019- y estar pendientes a la decisión de los Chargers.

    En los tres primeros años en Los Angeles, los Rams simplemente cambiarán una instalación vieja por una incluso más antigua, con menos de los lujos que generan ingresos en los estadios modernos de la NFL.

    De todas formas, las partes involucradas están más preocupadas por los posibles beneficios a largo plazo.

    "Se trata de proyectos enormes, muy caros y que involucran a mucha gente y requieren de mucha cooperación y paciencia", dijo el dueño del equipo de Houston, Bob McNair, quien derrotó a Los Angeles cuando la NFL agregó un equipo en 2002. "Estamos bastante satisfechos con el resultado y estamos entusiasmados por establecer una verdadera sede de la NFL en Los Angeles".

    La liga también tiene que lidiar con la molestia de los fanáticos de las tres ciudades involucradas en la mudanza.

    El director ejecutivo de los Chargers, Dean Spanos, rehusó decir si su equipo ejercerá la opción de irse a Los Angeles, y el alcalde de San Diego, Kevin Faulconer, indicó que la ciudad y el condado "no están interesados en una farsa de los Chargers si siguen buscando irse a Los Angeles".

    Faulconer indicó que probablemente sigan las negociaciones para reemplazar el estadio Qualcomm. El plan de la ciudad es construir un estadio nuevo en el mismo lugar.

    San Luis tenía un plan para un estadio al aire libre de 1.100 millones de dólares en la ribera del río Mississippi, al norte del Geteway Arch, para reemplazar el estadio bajo techo Edward Jones. Sin embargo, Kroenke ignoró los coqueteos de la ciudad.

    "Es preocupante que la liga haya permitido la mudanza de un equipo cuando un mercado ha trabajado de buena fe para presentar una propuesta buena y viable", dijo el gobernador de Missouri, Jay Nixon.

    El dueño de los Raiders, Mark Davis, tampoco se comprometió con Oakland, que tiene una situación más problemática porque la ciudad ni siquiera está cerca de tener una propuesta para un estadio nuevo.

    Las autoridades pidieron a la liga más tiempo cuando la NFL solicitó una respuesta a la propuesta de relocalización, y la ciudad todavía debe unos 100 millones de dólares por la remodelación del estadio cuando los Raiders regresaron de Los Angeles hace dos décadas.

    "No sé dónde estaremos", dijo Davis, quien también ha contemplado San Antonio como alternativa. "Ahora mismo no tenemos un contrato de alquiler con el Coliseo de Oakland. Estados Unidos, el mundo es una posibilidad para los fanáticos de los Raiders".

    Los Raiders jugaron en Los Angeles entre 1982-94, pero los Rams tienen raíces en el sur de California. El equipo se mudó allí en 1946, después de ocho campañas en Cleveland, y miles de fanáticos acudieron cuando San Luis practicó con Dallas en Oxnard en agosto pasado.