Frente a su hija, matan a periodista en Nuevo Laredo

El trabajador de prensa fue ultimado a puñaladas mientras se movilizaba en un auto.

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    Asesinan a balazos a periodista en Nuevo Laredo

    Desconocidos lo ultimaron a tiros mientras se movilizaba en un vehículo con su hija. (Publicado lunes 15 de enero de 2018)

    El periodista Carlos Domínguez Rodríguez fue asesinado el sábado por la tarde en el centro de Nuevo Laredo, ciudad fronteriza con Texas, cuando iba en su coche, informó el gobierno del estado de Tamaulipas.

    A través de un breve comunicado, el gobierno estatal señaló que la fiscalía ya investiga el caso para determinar si el crimen está relacionado con su trabajo periodístico.

    Luis Alberto Rodríguez, vocero de Seguridad del Estado, indicó a The Associated Press que Domínguez tenía 77 años y fue asesinado en una céntrica zona de la ciudad cuando iba en su vehículo “con familiares” que no resultaron heridos. Según explicó, el cadáver tenía heridas de arma blanca y se investiga si además si se registró alguna detonación de arma de fuego.

    Domínguez había trabajado anteriormente para distintos medios impresos pero en la actualidad era un periodista independiente que enviaba sus columnas de opinión a distintos portales de internet, agregó el portavoz de seguridad.

    Un reportero del Diario Nuevo Laredo, que contestó el teléfono de la redacción pero no quiso dar su nombre por motivos de seguridad, confirmó que Domínguez había trabajado en el periódico durante varios años donde publicaba una columna política pero que dejó el diario hace dos para escribir de forma independiente.

    Un reportero de Tamaulipas que lo conocía y que tampoco quiso identificarse por temor a represalias, señaló a la AP que en sus artículos Domínguez nunca abordaba el tema del crimen organizado aunque sí hizo duros señalamientos contra funcionarios públicos.

    El vocero de Seguridad del Estado subrayó que “según los primeros indicios” no existen datos de amenazas previas ni constancia de que solicitara algún tipo de seguridad.

    “El Gobierno del Estado reafirma que actuará de manera firme en contra de cualquier ataque a la libertad de expresión y el desempeño de los comunicadores”, afirmó el ejecutivo en la nota de prensa tras condenar el ataque y solidarizarse con los familiares del informador.

    El gobernador de Tamaulipas, Francisco Cabeza de Vaca, garantizó a través de Twitter que el homicidio no quedará impune.

    Sin embargo, la impunidad ha sido la tónica habitual de la gran mayoría de los asesinatos de periodistas en México, según han denunciado insistentemente las organizaciones de prensa y observadores internacionales.

    Tamaulipas es un estado con fuerte presencia del crimen organizado en donde distintos cárteles luchan por el control del territorio, si bien la zona de Nuevo Laredo está controlada por el Cártel del Noreste, una escisión de Los Zetas que últimamente ha sido muy golpeada por las fuerzas de seguridad.

    Tradicionalmente ha sido uno de los estados donde el crimen organizado ha logrado imponer un mayor silencio informativo mediante la violencia y las amenazas.

    El asesinato del columnista es el segundo homicidio de un periodista en 2018. La noche de Reyes fue asesinado un editor del diario El Universal, José Gerardo Martínez, mientras compraba juguetes en el sur de la Ciudad de México, aunque el periódico aseveró que el homicidio no parecía tener relación con su trabajo sino que se trató de un asalto.

    Sin embargo, 2017 fue un año crítico para la prensa con al menos 10 reporteros asesinados en distintos puntos de México en lo que los observadores internacionales consideraron una seria crisis para la libertad de expresión en el país.

    Además, han continuado las agresiones a la prensa. El 7 de enero varios reporteros fueron agredidos en el estado de Guerrero, en el sur del país. Uno de ellos, Bernandino Hernández, colaborador de la AP, denunció que policías estatales le golpearon, patearon y arrastraron.

    El Comité para la Protección de los Periodistas, una ONG con sede en Nueva York, indicó en un comunicado que aunque el fotógrafo se había identificado como periodista, los agentes policiales le habían gritado que no les importaba para quién trabajaba y que ellos “lo desaparecerían” si continuaba tomando fotos.

    Tanto Naciones Unidas como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han expresado su preocupación por la impunidad existente ante los asesinatos y agresiones a la prensa ocurridos en México.