Inician investigación por muerte de niño de 4 años

Según informes, el menor casi se ahoga, pero presentaba lesiones que parecían sospechosas.

Las autoridades lanzaron el miércoles una investigación sobre la muerte de un niño de 4 años, Palmdale, quien, según informes, fue salvado de ahogarse, pero sufrió lesiones traumáticas que hicieron sospechar la forma en cómo murió. 

De acuerdo con el jefe del alguacil, Alex Villanueva, las autoridades respondieron a un llamado el viernes, como a las 4 p.m., a un hogar donde el niño, identificado por la oficina del forense del Condado de Los Ángeles como Noah Cuatro, vivía con sus padres y tres hermanos. 

Los padres del niño informaron que el pequeño casi se ahoga en la piscina de la casa de la familia, ubicada en la cuadra 1200 al este de la Avenida S, dijo el teniente del alguacil Joe Mendoza. 

El niño fue llevado primero al Centro Médico Regional Palmdale y luego al Hospital de Niños de Los Ángeles. 

“Una vez que el niño fue trasladado a un hospital local, se encontró una lesión en el cuerpo que no era consistente con un ahogamiento'', dijo Mendoza. 

El muchacho fue declarado muerto el sábado por la mañana, pero la causa de la muerte no fue revelada. 

Los padres de Noah fueron interrogados, pero no arrestados y sus hermanos fueron puestos bajo custodia protectora, dijo Mendoza. 

También se revelaron reportes previos al Departamento de Servicios para Niños y Familias (DFCS) con respecto al niño, pero no se revelaron detalles específicos de esos informes. 

"En este punto, estamos recuperando el archivo del caso mientras hablamos, vamos a revisar ese archivo del caso y tendremos más información en los próximos días", dijo Mendoza. 

La muerte de Noah sigue a la muerte de dos niños del Valle del Antílope, Anthony Ávalos, de Lancaster, de 10 años, en junio de 2018, y Gabriel Fernández, de Palmdale, de 8 años, de mayo de 2013, quienes sufrieron graves abusos en casos que plantearon preguntas sobre la efectividad del personal y las políticas de DFCS. 

En junio de 2018, la madre de Fernández, Pearl Sinthia Fernández, de 34 años, fue condenada a cadena perpetua sin libertad condicional y su novio, Isauro Aguirre, de 37 años, fue condenado a muerte por la tortura de Gabriel. En el momento de la sentencia, el juez de la Corte Superior George G. Lomeli dijo que el abuso que sufrió el niño fue "terrible, inhumano y nada menos que malo". 

En el caso Ávalos, su madre, Heather Maxine Barron, de 29 años, y su novio, Kareem Ernesto Leiva, de 32 años, se declararon inocentes de matar y torturar al niño antes de su muerte. 

Los fiscales alegaron que Barron y Leiva mataron de hambre o alimentaron a la fuerza a Avalos, lo golpearon contra el suelo y los muebles, no lo dejaban ir al baño e hicieron que sus hermanos lastimaran a Anthony. 

En ambos casos, el Departamento de Servicios para Niños y Familia del Condado de Los Ángeles recibieron informes sobre el abuso, pero optaron por dejar a cada niño en el hogar con su madre y su novio.

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