COVID-19 en Los Ángeles

Hospitalizaciones por COVID-19 caen por debajo de 500 en el condado de Los Ángeles

El Departamento de Salud Pública del condado reportó 1,274 nuevos casos el sábado, 792 el domingo, 548 el lunes y 462 el martes. El condado ya no informa números de COVID-19 los fines de semana.

El condado de Los Ángeles reportó más de 3,000 nuevos contagios de COVID-19 durante un período de cuatro días que finalizó el martes, junto con 32 muertes adicionales relacionadas con el virus.

El Departamento de Salud Pública del condado reportó 1,274 nuevos casos el sábado, 792 el domingo, 548 el lunes y 462 el martes. El condado ya no informa números de COVID-19 los fines de semana.

Los 3,076 nuevos casos elevaron el total acumulado del condado de durante toda la pandemia a 3,467,319.

El número de casos diarios informados por el condado ha disminuido constantemente durante semanas, aunque los funcionarios de salud admitieron que las cifras oficiales podrían ser engañosas debido a que los residentes que utilizan, principalmente pruebas de casa y, no se informan al condado.

Las 32 muertes adicionales del período de cuatro días le dieron al condado un número total de muertes relacionadas con el virus de 33,772.

Según cifras estatales, había 487 pacientes positivos con COVID-19 en hospitales del condado a partir del martes, un poco más que los 480 del sábado, el último día para los que se disponía de cifras. De esos pacientes, 51 estaban siendo tratados en cuidados intensivos, por debajo de los 59 del sábado.


Los funcionarios del condado han dicho que aproximadamente el 40% de los pacientes positivos con COVID-19 fueron ingresados ​​específicamente por el virus, mientras que los demás fueron hospitalizados por otras razones, pero dio positivo al ingreso.

Salud Pública anunció que ya no será obligatorio el uso de cubrebocas en lugares donde se consideraban necesarios, debido al nivel “bajo” de actividad del COVID-19.

La tasa promedio de siete días de personas que dieron positivo por el virus fue del 4,5% a partir del martes.

La directora de salud pública del condado, Bárbara Ferrer, instó la semana pasada a los residentes para aprovechar las nuevas vacunas de refuerzo COVID-19, teniendo en cuenta que son diseñados específicamente para combatir las variantes Ómicron del virus, que son las más comunes en circulación.

También señaló que la protección que los residentes obtuvieron con ese probable que la serie original de inyecciones esté disminuyendo, lo que aumenta el riesgo de infección y enfermedad más grave.

“Mientras que las vacunas originales continúan brindando protección contra enfermedades graves y la muerte, es importante saber que estas primeras vacunas pueden proporcionar menos protección contra la transmisión del virus”, dijo Ferrer en un comunicado el viernes.

“Para las personas vulnerables del condado residentes de 65 años o más, es especialmente importante obtener el nuevo, refuerzo de caída actualizado. Mantener seguros a los residentes mayores y más vulnerables también significa probar antes de reunirse en el interior y mantenerse alejado si estamos enfermos. Con el clima más fresco y las vacaciones de otoño, muchos más de nosotros nos quedaremos en casa, reunirse con otros o viajar, por lo que sigue siendo práctico seguir todos medidas de seguridad sanitaria”.

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