Una iglesia donde la fe se mezcla con la marihuana

El fundador de la congregación asegura que la hierba se utiliza en forma de eucaristía.

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    Profesan su fe cristiana con la marihuana

    Feligreses de una iglesia en La Puenta muestran su fe fumando marihuana durante el servicio. (Publicado martes 1 de mayo de 2018)

    Una iglesia en La Puente abre sus puertas todos los domingos, con propósitos espirituales. Pero, a diferencia de otros templos, sus adeptos fuman una planta que consideran sagrada para encontrar inspiración y significado.

    En el ritual religioso, fuera de lo común, se utilizan los inciensos, un libro sagrado, plegarias y varios cigarrillos de cannabis.

    "Sentimos muy en paz, sentimos la palabra de Dios más claramente", dice Itzallana Ramírez, miembro de la congregación.

    Ramírez cuenta que ha fumado marihuana desde los 15 años pero ahora lo hace para profesar su fe.

    "Yo no creía en Dios o en nada”, dice Ramírez. Pero cuando encontré esta iglesia me hizo que abriera los ojos".

    La joven asiste a la Iglesia “Asociacion de Fe Cien Armonías”, la cual cuenta con unos cien integrantes. Su fundador, James Pha, se autodenomina como un mensajero y asegura que el cannabis se consume en forma de eucaristía.

    “El olor atrae a Dios, y tú quieres su atención, sino la quieres no fumes, dijo Pha", quien asegura que el aceite de unción que se menciona en el segundo libro del Éxodo de la Biblia cristiana está hecho a base de especias como la mirra, canela y caña aromática.

    Esta caña, señala Pha, también conocida como Cálamo y fue traducido incorrectamente al latín. Su nombre, en realidad, es cannabis.

    “Si le preguntas a cualquiera que lea las escrituras hebreas tu sabes que es marihuana… No cálamo, si traduces correctamente”, dice Pha".

    Los miembros de esta congregación se denominan a sí mismos practicantes de la elevación espiritual. Para ellos, el consumo del cannabis eleva sus mentes hasta alcanzar la mejor versión de sí mismos. Sin embargo, enfrentan críticas de las personas que no comprenden su espiritualidad.

    "Esa gente está atorada en el pasado, no tienen visión para el futuro", dice Ramírez.

    Para asistir al servicio la persona debe tener, como mínimo, 21 años. No se piden donaciones monetarias ya que el dinero para comprar la marihuana se recauda mediante eventos. Tampoco se vende marihuana en el lugar, como lo enfatizó el fundador de la iglesia.