Mexicano refugiado en iglesia no pierde la fe

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    Comunidad pide alto a deportación de padre mexicano

    Un mexicano que vive en una iglesia de Denver para evitar una orden de deportación dijo que tiene la esperanza de calificar para el programa de acción ejecutiva propuesto por el presidente Barack Obama en el 2014. (Publicado lunes 23 de marzo de 2015)

    DENVER - Un mexicano que ha hecho de una iglesia en Denver su hogar por cinco meses para evitar una orden de deportación dijo que tiene la esperanza de calificar para el programa de acción ejecutiva propuesto por el presidente Barack Obama en el 2014.

    Arturo Hernández dijo que tiene miedo de salir de la iglesia hasta no recibir confirmación de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas no lo detendrá para hacer cumplir la orden de deportación que tiene en su nombre.

    Inmigrante refugiado en iglesia espera respuesta

    Inmigrante refugiado en iglesia espera respuesta
    La familia de un inmigrante mexicano que se refugió en una iglesia para evitar ser deportado aboga por él.
    (Publicado lunes 23 de marzo de 2015)

    Su familia recibió una respuesta de las autoridades de inmigración el viernes. De acuerdo a su esposa Ana, el pedido de Hernández para una estadía temporal en el país fue negado. Esta es la segunda vez que autoridades de inmigración rechazan la petición de Hernández. 

    Entre los que se beneficiarían del programa de acción ejecutiva están inmigrantes que han vivido en Estados Unidos sin estatus legal durante más de cinco años y cuyos hijos son ciudadanos o residentes permanentes. Luego de pasar exámenes de antecedentes penales y pagar impuestos, las personas podrán obtener permisos de trabajo.

    [Nota relacionada: Activistas, inmigrantes defienden DACA y DAPA]

    Hernández dijo que las nuevas políticas federales que el presidente anunció probablemente protegerán a su esposa e hijos pero no está claro si ofrecerá alivio a personas con una orden de deportación pendiente.

    Hernández y su familia llegaron a Estados Unidos con una visa de turista en 1999 y se quedaron después de Hernández consiguió trabajo. Dijo que no se ha aventurado fuera desde que entró en la iglesia hace cinco meses.