Niegan fianza a los acusados de matar a embarazada

Revelan estremecedores detalles del asesinato de Marlén Ochoa.

CHICAGO- Una jueza le negó el derecho a fianza a una madre e hija acusadas de asesinar a Marlen Ochoa durante una audiencia en donde fiscales dijeron que la embarazada de 19 años fue estrangulada con un cable mientras ambas le enseñaban un álbum de fotos su difunto hijo y hermano.

El fiscal asistente estatal, James Murphy, le dijo a la jueza del Condado de Cook, Susana Ortiz, que Marlén Ochoa, logró poner sus dedos bajo el cable que rodeaba su cuello y que la mujer que la estranguló, Clarisa Figueroa, luego le gritó a su hija:” ¡No estás haciendo tu trabajo!

La hija Desiree Figueroa, de 24 años, luego le fisgoneó los dedos a Ochoa del cable mientras que su madre continuaba estrangulándola, dijo Murphy.

Ortiz le negó la fianza a "las Figueroa", acusadas de asesinato, alegando que hay "una gran presunción" de que cometieron un "atroz y mortal asesinato" y que representan un peligro “real y presente” para la comunidad.

También le negó la fianza al novio de Clarisa Figueroa, Piotr Bobak, de 40 años, quien está acusado de encubrir un homicidio.

Investigadores dijeron que aparentemente, Clarisa Figueroa de 46 años, quería criar a otro hijo un año después que el de ella muriera.

La próxima audiencia sobre el caso quedó pautada para el 3 de junio.

Horas antes de la audiencia, voceras de la familia Ochoa, hablaron brevemente en el vestíbulo del tribunal exigiéndole a la abogada del estado de Illinois, Kim Foxx, que no se les otorgue fianza a los acusados.

“Lo que queremos es justicia para Marlen, lo que estamos viviendo no es real, parece como una si fuera una película de terror. Queremos hablar con la abogada, Kim Foxx y exigirle que no haya ninguna fianza para estas personas crueles, estas personas que son monstruos.", dijo a la prensa Cecilia García. 

“Pedimos, justicia ¡Justicia! para Marlen" 

Figueroa madre de 46 años, su hija de 24 y el hombre de 40 fueron acusados de homicidio en conexión con la muerte de Marlen Ochoa, cuyo cuerpo fue hallado en una residencia al suroeste de la ciudad y luego de que se confirmó que su bebé le fue "sacado a la fuerza" de su vientre al morir.  

El jueves en una rueda de prensa, Eddie Johnson, jefe de la policía de Chicago dijo que la madre y la hija habían estrangulado a Ochoa con un cable y que luego le cortaron su vientre para extraerle el bebé.

“No existen palabras para describir lo repugnante y perturbador de estas acusaciones”, dijo Johnson. 

"Me gustaría ofrecer mis más sinceras condolencias y oraciones a la familia de Marlen, quien, en lugar de celebrar la llegada de una nueva vida, ahora están de luto por su perdida, mientras que al mismo tiempo tienen que cuidar y velar por su bebé que está en condición grave".

“La escena del crimen es horrible”, dijo en la misma rueda de prensa, el subjefe de la policía Brendan Deenihan.

Deenihan explicó que el 23 de abril, fue cuando Marlén fue vista por última vez y que su esposo reportó su desaparición al día siguiente.

Desde ese día hasta el 7 de mayo dijo, que “los detectives con la ayuda de su familia y amigos trabajaron para tratar de localizar a Marlén y su auto" , y que en ese momento, las autoridades no tenían ni idea de que ella estaba en la residencia de Figueroa, aseguró Deenihan. 

"Estuvimos usando toda la tecnología disponible para poder encontrar a Marlén y su auto, pero no pudimos hacerlo", y agregó que las autoridades también estaban revisando los hospitales para ver si Marlén había dado a luz.

Uno de los amigos de Marlén le dijo a los detectives que Marlén estaba en un grupo de chat en Facebook. Las autoridades luego descubrieron que Marlén "estaba en contacto con Clarisa Figueroa, quien es nuestra acusada en este momento, y que estaba involucrada en este grupo de Facebook.", dijo Deenihan. 

La oficina del médico forense del condado de Cook dictaminó esta semana que la joven madre murió asfixiada por estrangulación y que su muerte se trató de un homicidio.

El cuerpo de Ochoa fue encontrado luego de que la policía realizó un operativo en la residencia que culminó con el arresto de tres personas. 

"Creemos que todos jugaron algún rol en este inefable acto de violencia", dijo Guglielmi.

Ese mismo día la pastora y una activista, quienes habían estado en contacto con la familia de Marlen Ochoa, confirmaron que el bebé de Marlén está en el hospital Christ en condición crítica.

Larry Merritt, vocero del departamento de bomberos de Chicago dijo que el pasado 23 de abril una mujer llamó al 911 y reportó que su bebé recién nacido estaba en peligro. Cuando llegaron los paramédicos “el bebé no respiraba, estaba azul”, agregó Merritt y que intentaron resucitarlo de camino al hospital.

La familia de Ochoa, quien estaba casada y tenía un hijo de 3 años, dijo que una mujer la invitó por Facebook a su casa y le ofreció una carriola y ropa de bebé.

"Ella estaba regalando ropa, supuestamente con el pretexto de que a sus hijas le habían regalado ropa y ellas tenían toda esta ropa para niño", dijo Cecilia García, portavoz de la familia.

Su familia la había estado buscando desde que desapareció hace más de tres semanas, organizando operativos, dando conferencias de prensa y presionando a la policía para que informara sobre las novedades del caso.

Un avance en la investigación llegó cuando la mujer que dijo que había dado a luz al bebé organizó una campaña de financiamiento en línea, dijo otra vocera de la familia Ochoa. 

La campaña que el bebé estaba a punto de morir y necesitaban dinero para el funeral, dijo Sara Walker.

La policía realizó pruebas de ADN para determinar que Ochoa-López y su esposo, Yiovanni López, en realidad eran los padres de ese bebé, dijo Walker.

López ha estado visitando a su hijo en el hospital.

La policía identificó a la esposa de López como Marlén Ochoa-Uriostegui, pero dijo después que ella utilizaba el apellido de su esposo.

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