Festejo y dudas tras anuncio de Obama

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    Foto: Getty Images

    LOS ÁNGELES (California) - Hubo aplausos pero no fueron muy efusivos en la sede de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes, en Los Ángeles, cuando el presidente anunció una serie de medidas que impiden la deportación de millones de personas y, a su vez, les otorga un estatus legal temporal.

    Las más de 50 personas que escucharon con atención el discurso televisado del presidente Barack Obama sintieron alivio tras el anuncio pero la euforia quedó para otro día pues muchos inmigrantes sin autorización se quedaron sin poder solicitar a las autoridades las protecciones señaladas.

    "Tenemos la fortuna de decir que ya no tenemos temor a la deportación y de tener con nosotros a nuestros hijos", dijo Isabel Medina, una mexicana de 41 años con tres hijos, dos de ellos, Jimmy y Ryan, nacidos en Estados Unidos. "Es un gran alivio, nuestra vida comienza a cambiar".

    Pero no es el caso de María Eugenia Galván, una mexicana que vive en Los Ángeles, que reaccionó con decepción el jueves al anuncio del presidente ya que ella no podrá beneficiarse del nuevo plan.

    Sus hijas, Saira y Zuleyma, nacieron en México. Ambas fueron amparadas programa de suspensión temporal de deportaciones que aprobó Obama hace dos años.

    "La verdad no me gusta porque, ¿qué diferencia hace que mis hijas sean ciudadanas o no? Ellas han pasado aquí la mayor parte de su vida, es como si fueran ciudadanas", dijo Galván, que lleva 15 años en Estados Unidos. "Ellas ya están contribuyendo a este país porque están trabajando y nosotros hemos estado pagando impuestos desde que llegamos".

    Obama anunció que congelará la deportación de aquellos que llevan más de cinco años en Estados Unidos, tengan hijos estadounidenses o residentes permanentes, se someten a una completa revisión de antecedentes criminales y paguen sus impuestos.

    La medida deja fuera a los padres de los jóvenes inmigrantes que fueron traídos al país de manera ilegal cuando eran niños, como sucede con Galván.

    Este grupo de jóvenes había sido beneficiado con la misma medida: estatus legal temporal, suspensión de la deportación y un permiso de trabajo válido por dos años. El anuncio del jueves amplía este programa a más inmigrantes: quienes fueron traídos ilegalmente por sus padres antes del 1 de enero del 2010.

    También se elimina el requisito de tener que ser menor de 31 años para ser elegible para el programa de suspensión de la deportación.

    El presidente guatemalteco Otto Pérez Molina agradeció el anuncio del presidente y dijo que beneficiarán a unos 100.000 guatemaltecos que viven en Estados Unidos.

    Pérez Molina hizo un llamado a la población para no dejarse engañar por traficantes de personas conocidos como "coyotes" recalcando que los beneficios sólo aplican a quienes lleven en el país cinco años.

    El Gobierno de México, por su parte, habilitó un teléfono en el país (1-855-463 6395) para que los inmigrantes llamen sin costo y consulten en sus teléfonos móviles la aplicación "MiConsulmex".

    Los inmigrantes no autorizados mexicanos representan dos tercios de los que serán elegibles para acogerse al plan, informó el Centro de Investigaciones PEW el jueves por la noche. Mientras un 43% de mexicanos no autorizados podrán solicitar la ayuda, un 23% de otros inmigrantes de otras partes del mundo podrán hacerlo, señaló el instituto.

    En Manhattan, Nueva York, un par de manifestantes sostenían pancartas con el lema "No amnistía" en referencia al alivio migratorio anunciado hoy frente a las puertas del sindicato Service Employees International Union, donde unos 200 miembros escuchaban la alocución presidencial de Obama televisada nacional e internacionalmente.

    "Tenemos a muchos estadounidenses desempleados ahora y no entiendo por qué no pueden ser contratados para hacer el trabajo que estos ilegales hacen", dijo John Wilson, uno de los manifestantes.

    Altos funcionarios de la Casa Blanca dijeron que el plan anunciado podría beneficiar a unos cinco millones de inmigrantes sin autorización, lo que representa casi la mitad de los que viven en el país.

    Obama había prometido proferir estas medidas este año si el Congreso no aprobaba una reforma migratoria que abra una vía a la naturalización de unos 11 millones de inmigrantes que viven sin autorización legal.

    Frank Sharry, director ejecutivo de America's Voice, una organización que habla a favor de los derechos de inmigrantes no autorizados, describió el decreto como "la mayor victoria para los inmigrantes y sus aliados en 25 años".

    "Una acción ejecutiva no es sustituto del cambio legislativo permanente que aun necesitamos pero finalmente alguien hace algo para cambiar las cosas", dijo Sharry en un comunicado. "Felicitamos al presidente por actuar y tirar hacia adelante".

    La presidenta del Consejo Nacional de La Raza, Janet Murguía, dijo que el decreto de Obama mejorará la seguridad y economía del país, además de aportar estabilidad a millones de familias.

    Sin embargo, la profesora de políticas públicas Ann Lin, de la Universidad de Michigan, no fue tan optimista.

    "Esto no es una legalización", dijo. "La gente va a salir de las sombras, va a declarar que está aquí ilegalmente y van a obtener la promesa de que no se les deportará y obtendrán un permiso para trabajar temporalmente. Es algo muy limitado".

    Para el senador republicano de la Florida Marco Rubio el decreto de Obama es un paso erróneo, ya que primero debería reforzarse la seguridad en la frontera y después modernizar el sistema migratorio, señaló.

    "Después de hacer todo eso, eventualmente tendremos que lidiar con los que están aquí ilegalmente, de forma razonable y responsable", dijo Rubio en un comunicado. "Las acciones del presidente hacen eso más difícil y son injustas para la gente en nuestro sistema migratorio que hace las cosas de forma correcta".

    El representante demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, una de las principales voces en el Congreso a favor de una reforma migratoria, celebró el jueves "el coraje" del presidente y dijo que seguirá luchando por los inmigrantes que no se beneficiarán del decreto.

    "El desafío básico de aprobar un proyecto de ley en la cámara baja, controlada por los republicanos, no ha cambiado", dijo Gutiérrez en un comunicado.