Marchan y gritan "sin papeles, sin miedo"

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    LOS ÁNGELES (California) - Con la consigna de "Sin papeles, sin miedo" decenas de jornaleros indocumentados y activistas marcharon hoy en Los Ángeles, para pedir que los trabajadores sean incluidos en la eventual medida migratorio que la Administración Obama otorgaría por medio de una acción ejecutiva.

    "Estamos mandándole un mensaje al presidente Obama, los jornaleros y trabajadores también deben ser incluidos en sus promesas, nuestra prioridad es aumentar las expectativas y es lo que esperamos de él, no disminuirlas, todos los indocumentados merecen una oportunidad" dijo a Efe el director de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON, en inglés), Pablo Alvarado.

    La marcha, que convocó también a líderes sindicales, formó parte del evento de clausura de la Séptima Asamblea Nacional de Jornaleros celebrada en esta ciudad y que convocó a trabajadores de todo el país.

    Durante este cónclave se estableció una estrategia para llamar la atención de la Casa Blanca con miras a que se incluyan a los jornaleros en el posible alivio migratorio que se espera que el presidente estadounidense, Barack Obama, anuncie en las próximas semanas.

    El mandatario anunció hace dos meses que al final de este verano tomará acciones ejecutivas para arreglar en lo máximo posible el sistema de inmigración del país, ante el estancamiento del proyecto de reforma migratoria en la Cámara de Representantes.

    Las aspiraciones de estos jornaleros incluyen incluso a personas que ya fueron deportadas.

    El director de programas legales de NDLON, Chris Newman, indicó que tienen identificados casos de jornaleros que fueron expulsados del país por cometer una simple infracción, como manejar sin permiso de conducir.

    "Aunque la lucha es nacional, el llamado también es para las autoridades locales y el compromiso con su comunidad (...) hay muchas familias sufriendo porque un policía llamó a Inmigración", dijo Newman.

    Las historias de sufrimiento y de miedo se contaron por decenas en esta manifestación, a la que llegaron inmigrantes desde la costa este y estados fronterizos como Arizona.

    María Martínez afirmó que vino a marchar desde la localidad de Puente, en Arizona, para pedir que no deporten a su hijo, detenido por el Servicio de Inmigración.

    "Tuve que dejar de trabajar para poder pelear por su caso, todos los días estoy tocando puertas y llevando el mensaje a todos de que no es justo lo que está pasando en Arizona, les pido que nos ayuden", reclamó

    Entre los temas en los que los trabajadores demandaron una intervención urgente destacó el respeto a los derechos laborales para los indocumentados.

    Miriam Hernández, una mexicana trabajadora de limpieza, aseguró que la falta de respaldo a los indocumentados ha generado más atropellos a los empleados e indicó que hay jefes que amenazan a sus trabajadores con llamar a Inmigración.

    "Cada vez que los congresistas, el presidente, los demócratas, los republicanos incumplen, le dan fuerzas a estos patrones abusivos. Hay muchos que se burlan y nos dicen que nos sentemos a esperar y ahí comienzan los abusos", aseguró Hernández, oriunda del estado mexicano de Michoacán.

    De acuerdo con la federación sindical AFL-CIO, se estima que 8 de los 11 millones de indocumentados en el país, es decir el 5 % de la fuerza laboral, son empleados de pequeñas y grandes empresas y, muchos de ellos, son víctimas de toda clase de abusos por no tener papeles.

    La jornada concluyó con una charla en la que algunos indocumentados contaron sus historias frente a representantes de la ciudad y el condado de Los Ángeles y pidieron que se respete la ley Acta de Confianza, que impide la colaboración entre la Policía y el Servicio de Inmigración.