Inundaciones arruinaron a hispanos

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    Sonia Márquez, una activista a favor de los derechos de inmigrantes, en una casa dañada por las inundaciones en Colorado, el 24 de septiembre del 2013.

    EVANS - Colorado - Las recientes inundaciones en Colorado han afectado profundamente a la comunidad, pero particularmente golpeados están los inmigrantes que se encuentran en Estados Unidos ilegalmente, muchos de ellos hispanos, pues al no ser ciudadanos ni residentes legales, no tienen seguro ni derecho a recibir asistencia del gobierno. "Dicen que lo último que se pierde es la fe y la esperanza", declaró Juan Partida, de 40 años, quien trabaja en una fábrica de alimentos y quien junto con su esposa Mari, quien está embarazada, está fuera del alcance de la asistencia del gobierno porque se encuentran en el país ilegalmente. "Tenemos que tener fe y esperanza de que recibiremos ayuda", agregó. La posibilidad de que los inmigrantes puedan rehacer sus vidas, aunque sea sólo con asistencia del gobierno local y de organizaciones caritativas, tendrá repercusiones en la actividad económica del condado Weld, que depende de su mano de obra como por ejemplo en fábricas, granjas, sitios de construcción y hoteles. "Han perdido sus viviendas y muchos de ellos han perdido sus vehículos. Ellos están afectados y por lo tanto la economía local se verá afectada", dijo Lyle Achziger, alcalde de Evans, una ciudad en las planicies del norte del estado, cuya población de 19,500 habitantes es 43 por ciento latina. Achziger dijo que las autoridades que han venido al auxilio de la comunidad se han ido enterando de la importancia que tienen los inmigrantes para la economía de la región. Añadió que esperan poder ayudarles al hacer que se registren con la municipalidad, con las oficinas del condado o con agencias de asistencia. "Les hemos dicho que el estatus migratorio no nos importa, y lo repito, el estatus migratorio no nos importa. Lo que nos importa es que la gente no esté pasando frío, que tenga dónde quedarse, que tenga comida caliente", dijo Achziger. La planta empacadora de carne JBS en Greeley emplea a unos 50 inmigrantes cuyas familias ahora se ven desplazadas. La empresa les ha pagado hoteles y comida y ha tratado de ponerlos en contacto con los servicios de ayuda disponibles, dijo el portavoz de la empresa Cameron Bruett. "Ciertamente son parte esencial de nuestro equipo", comentó Bruett. Las inundaciones que afectaron al parque de casas móviles en Evans la mañana del 13 de septiembre ocurrieron súbitamente y los habitantes apenas tuvieron tiempo de salir. Algunos se quedaron sólo con lo que tenían puesto. En el trailer de Partida, él y su esposa tenían aún los juguetes de sus hijos de 8 y 3 años que murieron en un accidente vial hace casi un año. "Lo que más me entristece es que no pude sacar nada de esas cosas", dijo Partida. En total había allí unas 150 viviendas. Ahora todas portan una X anaranjada, símbolo de que no son habitables. Muchos de los habitantes de la zona son de México, y los que están en el país ilegalmente no pueden recibir ayuda de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias de Estados Unidos, a menos que tengan hijos que sean ciudadanos estadounidenses o que tengan algún familiar que sea residente legal.