Conductor desata caos en la Casa Blanca

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    WASHINGTON - Un conductor que comenzó a seguir a la comitiva motorizada de las hijas del presidente estadounidense, Barack Obama, junto a la Casa Blanca, disparó hoy las alarmas y obligó a mantener bloqueada la mansión presidencial durante una hora por precaución. Sobre las 14.40 de la tarde (22.40 GMT) un automóvil oscuro que circulaba cerca de un control de acceso a la Casa Blanca, en el cruce de la calle 17 y la Avenida Pensilvania, intentó adentrarse en la zona excluida al tráfico rodado frente a la residencia. Según el Servicio Secreto, encargado de la seguridad presidencial, el vehículo sospechoso intentó entrar en la zona vedada siguiendo a la comitiva motorizada de Sasha y Malia Obama, las hijas del presidente de EE.UU. Los agentes detuvieron inmediatamente al conductor y procedieron a registrar a fondo el vehículo para descartar amenazas. La alerta, que puso en movimiento a todo el equipo de seguridad, se levantó aproximadamente una hora después. Posteriormente se informó que el conductor tenía un pase de trabajo del Departamento del Tesoro, cuyo edificio es aledaño a la Casa Blanca, y a donde normalmente no se accede por esa vía. Pese a la normalidad que suele reinar frente a la Casa Blanca, por donde cientos de turistas pasan cada día y donde una discreta presencia policial y del Servicio Secreto vigila las proximidades, ese tipo de incidentes no son extraños. El más grave ocurrió hace seis meses, cuando una mujer de 34 años, que viajaba con su hija de 14 meses, se estrelló con su vehículo contra una de las barreras de acceso de la Casa Blanca y fue perseguida por la policía hasta el cercano Capitolio, donde murió abatida a tiros por la policía. La mujer, que tenía problemas psicológicos, recibió hasta cinco disparos pese a estar desarmada y no tener aparentemente intención alguna de atentar contra el presidente. La mayoría de los casos de alerta en la Casa Blanca acaba sin consecuencias graves, como cuando a mediados del año pasado un hombre se las ingenió para que su todoterreno acelerara solo y se estrellase en plena madrugada contra un paso de seguridad hacia la Casa Blanca. El Servicio Secreto desplegó una unidad de francotiradores y equipos de desactivación de explosivos, que encontraron en el vehículo 200 balas, cuchillos y machetes. El hombre, que fue reducido cuando intentaba traspasar la valla de seguridad de la Casa Blanca, quería dibujar en la fachada de la mansión el símbolo del ultraconservador "Tea Party".