Con la ayuda de Josivaldo, Nazareth raptó a la hija de Isabel con la supuesta intención de pedir una recompensa...
Los planes cambiaron de repente. Él por supuesto, no esperaba el bataso en la cabeza que le dio su socia.
Lo que buscaba Nazareth, era quedarse definitivamente con la pequeña.
Tras una larga y peligrosa persecución, en un puente se definió la suerte de Nasareth...
A un lado María do Carmo y familia.
Al otro, la policía..
En la mitad, una bruja queriendo ser abuela y un bebé queriendo ser Le Grant.
Finalmente, Nazareth se arroja a su muerte sin la niña en brazos.
Todo para comprobarle a Isabel, el profundo amor de madre que le tiene y tendrá para toda la eternidad.
María do Carmo y los suyos, viven ahora en función de ser felices.
No es otro sino este, el Destino de esa gran Señora.