Manifestación contra deportaciones termina en arrestos

Activistas y líderes religiosos terminaron tras las rejas por desobediencia civil por su afán de exigir un mejor trato a indocumentados. Aquí la información.

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    Activistas y líderes religiosos terminaron tras las rejas por desobediencia civil por su afán de exigir un mejor trato a indocumentados. Aquí la información. (Publicado jueves 24 de marzo de 2016)

    LOS ANGELES (California) - Varios líderes religiosos de diversas confesiones y activistas fueron arrestados por desobediencia civil, luego de realizar una protesta en Los Ángeles en contra de las detenciones y deportaciones de inmigrantes, sobre todo de centroamericanos.

    
"El mensaje para el Gobierno estadounidense es claro, que desde cualquier perspectiva moral o de fe la deportación es inmoral", dijo a EFE Pablo Alvarado, director nacional de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON).

    
"Y esa política de disuasión del presidente Barack Obama para que la gente no venga es grosera", aseveró.

    
"¡Santuario Sí, deportación No!", gritaban las más de 100 personas que participaron en una marcha por las calles de Los Ángeles desde el Centro Metropolitano de Detención hasta la plaza "Pershing Square".

    
Al llegar a la esquina de la avenida Olive y la calle Sexta, agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) rodearon a los manifestantes y detuvieron a 21 de ellos, de entre los cuales había pastores cristianos, rabinos judíos e imanes musulmanes.

    
"El estado de violencia que se vive en El Salvador, Honduras y Guatemala es producto de que Estados Unidos financió la guerra en Centroamérica en los años ochenta y por eso la gente emigró", explicó Alvarado.

    
"Y después EE.UU. financió la deportación de gente asociada con pandillas quienes al regresar a Centroamérica formaron organizaciones que en parte son responsables por el baño de sangre", explicó el activista.

    
A su vez, Tessie Borden, vocera del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), dijo a EFE que "hasta hoy, tenemos conocimiento que hay 1,600 madres y niños en detención".

    
También detalló que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) deportó a 336 menores a Centroamérica, según las cifras más recientes.

    
"Las personas que vienen de Centroamérica es porque están huyendo de una guerra no declarada, por tanto ellos lo que piden es refugio, un santuario", declaró Borden.

    
El acto de desobediencia civil fue liderado por miembros de la organización de Clérigos y Laicos Unidos para la Justicia Económica (CLUE).

    
Shakeel Syed, director ejecutivo del Concejo Islámico Shura del Sur de California, declaró a EFE minutos antes de ser detenido que "el mensaje" para los gobernantes estadounidenses es que "toda sociedad es juzgada por la manera en que cuidan a las personas más vulnerables".

    
"Y no hay segmento de la población más vulnerable que los niños y deportarlos, partir sus familias, no es sólo inhumano, sino que eso no es americano", declaró el líder musulmán.

    
"El liderazgo (de EE.UU.) tiene que crear políticas que no obliguen a las personas de Latinoamérica a que abandonen sus países y lo menos que tiene que hacer EE.UU. es arrepentirse, otorgarles refugio y todos los derechos ciudadanos", aconsejó Syed.

    
Por su parte, Aryeh Cohen, rabino en residencia de la organización judía Bend the arc, quien marchaba junto a Syed, dijo a Efe que desea que los políticos entiendan "que no queremos que Estados Unidos sea como un fuerte militar en que estamos aquí parados pendientes de que nadie se acerque".

    
"Queremos que EE.UU. sea como la tienda de campaña de nuestro padre Abraham, en donde todo el mundo que nos visita es bienvenido de pasar adelante", dijo Cohen.

    
"Por eso le pedimos al Gobierno que pare de estar deportando a mujeres, niños, y pare de utilizar ese lenguaje tóxico contra las personas que vienen por una vida mejor", exigió.

    
Previo a los arrestos, familiares de inmigrantes detenidos dieron su testimonio de cómo afectan a las familias las detenciones, de entre ellos la mexicana Beatriz Orduño, cuyo esposo, después de vivir largos años en el país, está detenido en una cárcel de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

    Orduño pidió la liberación de su marido "para que regrese con sus hijos".

    
En un acto simbólico, los líderes de fe invitaron a los alumnos de la universidad Azusa Pacific para que, igual como hizo Jesús, lavaran los pies de familiares de inmigrantes detenidos en cárceles del ICE.

    
Halie De Guzmán, estudiante de licenciatura en Estudios Globales, manifestó a EFE que "como cristiana y como estudiante es importante mostrar humildad ante personas que están batallando" y por eso participó en lavar los pies a la guatemalteca Cristina Felipe.

    
Esto, además de "demostrarles amor" y hacerles sentir que hay personas que "están a su lado", concluyó.

    
EFE trató de obtener reacción de voceros de la Casa Blanca, pero no hubo respuesta inmediata.