Júbilo en L.A. por llegada de sonda de NASA a Júpiter

Científicos del Sur de California dedicados a la exploración espacial y aficionados están de fiesta por lo que esperan sea un gran aprendizaje sobre nuestro sistema solar.

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    Científicos del Sur de California dedicados a la exploración espacial y aficionados están de fiesta por lo que esperan sea un gran aprendizaje sobre nuestro sistema solar. (Published martes 5 de julio de 2016)

    LOS ÁNGELES (California) - Alzándose sobre los polos de Júpiter, una sonda de la NASA llegó al planeta más grande del sistema solar en misión de espiar lo que hay debajo de las nubes.

    El último tramo de un viaje de cinco años terminó el lunes cuando la sonda Juno, impulsada por energía solar, encendió su cohete principal y entró con elegancia en órbita alrededor de Júpiter. Los controladores de la misión estallaron de júbilo al recibir las señales de radio que confirmaban el arribo a destino.

    "Llegamos. Estamos en órbita. Conquistamos Júpiter", dijo el jefe científico de la misión, Scott Bolton, en una conferencia de prensa.

    Durante semanas Juno tomó fotos del planeta gigante y las cuatro lunas interiores que bailan a su alrededor. Para sorpresa de los científicos, la segunda más grande, Callisto, era más tenue que lo previsto.

    No hay imágenes del momento crucial del arribo porque la cámara y otros instrumentos fueron apagados. Los científicos han dicho que habrá imágenes cercanas del planeta cuando Juno roce las nubes durante la misión de 20 meses administrada por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa con un costo de 1,100 millones de dólares.

    Quinto desde el sol y el más grande del sistema solar, Júpiter es un gigante gaseoso, una bola de hidrógeno y helio, distinto de los planetas rocosos como Tierra y Marte.

    Con sus nubes agitadas y bandas de colores, Júpiter probablemente es el primero que se formó después del sol. En su historia puede haber pistas para comprender cómo evolucionaron la Tierra y el resto del sistema solar.

    Juno, que lleva el nombre de la esposa del rey de los dioses en la mitología romana, es apenas la segunda misión que orbita el planeta.

    Galileo, lanzada en 1989, giró en torno a Júpiter durante casi una década en la que brindó imágenes espléndidas del planeta y sus lunas. Descubrió señales de un océano bajo la superficie congelada de Europa, considerada un blanco principal en la búsqueda de vida extraterrestre.

    La misión de Juno es penetrar la atmósfera poblada de nubes y hacer mapas del interior desde el punto de mira singularmente favorable de los polos. Tal vez se pueda descubrir si hay agua, si existe un núcleo sólido y por qué las auroras boreal y austral de Júpiter son las más brillantes del sistema solar.

    "Juno quiere mirar bajo la superficie", dijo Bolton. "Queremos ver qué hay adentro, cómo está construido, a qué profundidad llegan estas estructuras, conocer sus secretos".

    También está el misterio de la Gran Mancha Roja. Observaciones recientes del Telescopio Espacial Hubble revelaron que la monstruosa tormenta que ruge desde hace siglos en la atmósfera jupiteriana se está encogiendo.

    La travesía a Júpiter, de 2,800 millones de kilómetros en cinco años, es la más larga de una sonda espacial impulsada por energía solar. Tres enormes alas solares que se extienden desde la sonda como aspas de un molino generan 500 vatios de potencia para alimentar sus nueve instrumentos.

    Al igual que Galileo, Juno morirá en 2018 cuando se lance deliberadamente a la atmósfera de Júpiter y se desintegre, un sacrificio necesario para impedir que se estrelle accidentalmente en una de las lunas potencialmente habitables.