Más niños son narcos

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    Ganan entre 500 y 1,500 dólares por participar en estas actividades ilícitas.

    MEXICO - La Agencia Antidrogas estadounidense (DEA) y el Servicio de Aduanas y Migración de Estados Unidos (ICE) alertaron de que niños de entre 11 y 17 años son reclutados por los carteles del narcotráfico para que sirvan de mulas o espías, ya que es más sencillo que pasen inadvertidos. Según informaciones publicadas este domingo por la prensa mexicana, los niños son hijos de mexicanos, latinos y estadounidenses, procedentes de ambos países, pero desde el segundo semestre de 2011 se ha notado un aumento de los que viven en Estados Unidos porque tienen la ventaja de la nacionalidad. San Diego (California), ciudad fronteriza con la mexicana Tijuana, es uno de los puntos en donde el nivel de reclutamientos aumentó en los últimos meses del pasado año. Precisamente las informaciones señalan que es allí, en el sur de California, en donde el número de niños que han sido detenidos se ha incrementado. Los delitos en los cuales estuvieron involucrados fueron narcotráfico, complicidad en extorsiones y secuestros, piratería, corrupción y espionaje, entre otros. En algunos casos, apunta la información, los niños ya formaban parte de pandillas en Estados Unidos y al ser reclutados por los carteles mexicanos les ponen pruebas para obtener su confianza. Los pagos que reciben los infantes, explica la DEA, dependen del grupo criminal que los recluta. Así, Los Zetas y el cartel del Golfo estarían ofreciéndoles un promedio de 500 dólares por paso de droga, mil dólares por cuidar a secuestrados durante un mes o 1,500 dólares por funcionar como espía para informar cuándo se movilizan las autoridades a ciertos puntos. Los menores que trabajan para los carteles y han sido detenidos por el Servicio de Aduanas y Migración afirman que el dinero es parte importante de su reclutamiento y también el saber que, como son menores de edad, si los detienen cumplirán condenas de 15 meses en campos juveniles si son estadounidenses, mientras que los mexicanos quieren ser deportados para continuar con sus actividades.