Noticias de Los Angeles
Menos manifestantes, pero con más entusiasmo
PUBLICADO: 30 de abril de
2007, a las
11:42 am (pacífico)
ACTUALIZADO: 29 de abril de
2008, a las
3:56 pm (pacífico)
LOS ÁNGELES, Calif. -- Unas 10,000 personas, algunas ondeando banderas mexicanas y americanas se lanzaron a las calles del centro de Los Ángeles el martes y marcharon hacia la Alcaldía, pidiendo la legalización de los indocumentados.• EN IMÁGENES: La marcha inmigrante, parte dos, con pies de foto en inglés.
La asistencia al evento fue mucho menos de lo anticipado y una mera fracción de las muchedumbres que se reunieron el año pasado para una manifestación masiva que llenó las calles de Los Ángeles.“Lo único que estamos pidiendo es una ruta libre para volvernos ciudadanos”, dijo José Machuca, un trabajador de la limpieza que emigró a Los Ángeles de El Salvador hace cinco años”.El declive del número de manifestantes no apabulló el entusiasmo de los manifestantes que se congregaron para la marcha que comenzó entre el bulevar Olympic y la calle Broadway.Mientras tanto, funcionarios escolares, de la Ciudad y líderes religiosos se unieron el lunes para advertirles a los estudiantes que permanecieron el martes en sus clases durante las marchas pro inmigrantes del primero de mayo.David L. Brewer III, superintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, dijo que los estudiantes que no asistan a clases estarán en riesgo de recibir un citatorio o falta.“Queremos que aprendan cómo ejercitar sus derechos dentro de las aulas. No los queremos afuera en las calles de Los Ángeles dado a que no es seguro para que ustedes estén ahí”, dijo Brewer durante una conferencia de prensa en el Complejo de Aprendizaje Miguel Contreras.Asimismo, grupos hispanos y defensores de los derechos cívicos ultimaron planes para realizar marchas en favor de los inmigrantes el martes en decenas de ciudades, pero reconocieron que difícilmente se repetirán las enormes manifestaciones del año pasado.Con todo, los organizadores dijeron que las marchas reflejan un movimiento poderoso, resuelto a obtener la ciudadanía para los alrededor de 12 millones de indocumentados."El hecho que 12 millones de personas sin residencia legal no asistan a una marcha no significa que no quieren", dijo Eduardo "Piolín" Sotelo, el conocido locutor. "Yo les digo a mi audiencia que hagan lo que hagan, no dejen de hacer algo".Se prevén marchas, concentraciones y campañas para inscribir votantes desde Oregón, en el noroeste, hasta Florida, en el sureste.En Miami, el presidente del Partido Demócrata, Howard Dean pensaba hablar con grupos de inmigrantes. En Washington, unos 400 miembros de grupos asiáticos de todo el país se disponían a cabildear a legisladores. Se planificaron dos grandes manifestaciones en Los Angeles, donde viven alrededor de 1 millón de indocumentados.El año pasado, más de 1 millón de personas se manifestaron en todo el país el 1 de mayo. Pero marchas posteriores no tuvieron la misma convocatoria, los proyectos de ley se estancaron en el Congreso y las propuestas bipartidistas de otorgar a los ilegales un camino hacia la ciudadanía se volvieron más conservadoras.Esto ha desalentado a muchos manifestantes, pero los organizadores dicen que han aparecido otros, furiosos por la falta de progresos en el Congreso."Antes los inmigrantes hispanos que venían legalmente solían ser más conservadores", dijo Joe García, un cubano-estadounidense que dirige el local de Miami-Dade del Partido Demócrata. "Pero ahora está tan mezclado con problemas de racismo e identidad que incluso los puertorriqueños y los cubanos se preocupan por la inmigración".Pero debido al auge de la represión en los últimos meses, muchos inmigrantes temen pronunciarse en público, un cambio importante con respecto al 2006, cuando algunos llevaban camisetas con la leyenda, "Soy ilegal, ¿y qué?"El superintendente se vio unido por el alcalde Antonio Villaraigosa y el Cardenal Roger Mahony, quienes le pidieron a los estudiantes que permanecieran en sus escuelas.
La asistencia al evento fue mucho menos de lo anticipado y una mera fracción de las muchedumbres que se reunieron el año pasado para una manifestación masiva que llenó las calles de Los Ángeles.“Lo único que estamos pidiendo es una ruta libre para volvernos ciudadanos”, dijo José Machuca, un trabajador de la limpieza que emigró a Los Ángeles de El Salvador hace cinco años”.El declive del número de manifestantes no apabulló el entusiasmo de los manifestantes que se congregaron para la marcha que comenzó entre el bulevar Olympic y la calle Broadway.Mientras tanto, funcionarios escolares, de la Ciudad y líderes religiosos se unieron el lunes para advertirles a los estudiantes que permanecieron el martes en sus clases durante las marchas pro inmigrantes del primero de mayo.David L. Brewer III, superintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, dijo que los estudiantes que no asistan a clases estarán en riesgo de recibir un citatorio o falta.“Queremos que aprendan cómo ejercitar sus derechos dentro de las aulas. No los queremos afuera en las calles de Los Ángeles dado a que no es seguro para que ustedes estén ahí”, dijo Brewer durante una conferencia de prensa en el Complejo de Aprendizaje Miguel Contreras.Asimismo, grupos hispanos y defensores de los derechos cívicos ultimaron planes para realizar marchas en favor de los inmigrantes el martes en decenas de ciudades, pero reconocieron que difícilmente se repetirán las enormes manifestaciones del año pasado.Con todo, los organizadores dijeron que las marchas reflejan un movimiento poderoso, resuelto a obtener la ciudadanía para los alrededor de 12 millones de indocumentados."El hecho que 12 millones de personas sin residencia legal no asistan a una marcha no significa que no quieren", dijo Eduardo "Piolín" Sotelo, el conocido locutor. "Yo les digo a mi audiencia que hagan lo que hagan, no dejen de hacer algo".Se prevén marchas, concentraciones y campañas para inscribir votantes desde Oregón, en el noroeste, hasta Florida, en el sureste.En Miami, el presidente del Partido Demócrata, Howard Dean pensaba hablar con grupos de inmigrantes. En Washington, unos 400 miembros de grupos asiáticos de todo el país se disponían a cabildear a legisladores. Se planificaron dos grandes manifestaciones en Los Angeles, donde viven alrededor de 1 millón de indocumentados.El año pasado, más de 1 millón de personas se manifestaron en todo el país el 1 de mayo. Pero marchas posteriores no tuvieron la misma convocatoria, los proyectos de ley se estancaron en el Congreso y las propuestas bipartidistas de otorgar a los ilegales un camino hacia la ciudadanía se volvieron más conservadoras.Esto ha desalentado a muchos manifestantes, pero los organizadores dicen que han aparecido otros, furiosos por la falta de progresos en el Congreso."Antes los inmigrantes hispanos que venían legalmente solían ser más conservadores", dijo Joe García, un cubano-estadounidense que dirige el local de Miami-Dade del Partido Demócrata. "Pero ahora está tan mezclado con problemas de racismo e identidad que incluso los puertorriqueños y los cubanos se preocupan por la inmigración".Pero debido al auge de la represión en los últimos meses, muchos inmigrantes temen pronunciarse en público, un cambio importante con respecto al 2006, cuando algunos llevaban camisetas con la leyenda, "Soy ilegal, ¿y qué?"El superintendente se vio unido por el alcalde Antonio Villaraigosa y el Cardenal Roger Mahony, quienes le pidieron a los estudiantes que permanecieran en sus escuelas.
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