Anita, no te rajes
Eluz Peraza es Consuelo o Graciela
Bella y sofisticada
Consuelo Guerrero es hoy por hoy una mujer en la flor de su madurez y se desenvuelve con gran soltura en cualquier ambiente. Habla perfectamente el inglés, es miembro activo de la comunidad y está muy adaptada a la vida americana.Es una mujer amable, pero aparenta ser fría y distante porque muy pocas veces deja ver su cálida sonrisa. Poco o nada queda ya de la tímida jovencita que fue maltratada y violada cuando trabajó de sirvienta junto a su hermana Chayo.Consuelo dio a luz a una niña y se la dejó a su hermana porque no podía quererla, se fue a Los Ángeles a buscar un futuro mejor, en donde adoptó el nombre de Graciela. Después de muchos apuros económicos entró a trabajar como niñera de los hijos de un apuesto viudo norteamericano: Thomas O´Donell.El viudo, fervoroso católico de origen irlandés y de principios muy fuertes se enamoró de ella de inmediato. Consuelo, encontró por fin el amor suave y comprensivo en los brazos de este maravilloso norte americano. Nunca supo cómo, no quiso o no se atrevió a decirle su verdadero nombre ni su verdadera historia, por terror a perder lo único que considera imprescindible en su vida: el amor de Tom.Dejó de enviar dinero a Chayo y a Anita para que su marido no le preguntara quiénes eran esos parientes y se empeñara en conocerlos. Pero a veces, cuando se mira al espejo, se pregunta si esa muchacha que dejó olvidada en su vida anterior tiene algo de ella; un gesto, algún lunar, alguna mueca. Pero desecha esos pensamientos casi involuntarios por temor a que el pasado regrese.






