Al Rojo Vivo con María Celeste
Artículo de la Revista "La Opinión"
Por Celeste Rodas
Lunes, 29 de abril de 2002Pensó que su salida de Univisión representaría unas merecidas vacaciones, pero poco le duró el gusto... y --si lo hubo-- también el susto porque, lejos de descansar, abrió una caja de Pandora. A sólo unas horas de dejar la cadena, a la Arrarás le cayó una lluvia de ofertas de empleo y, si no tener trabajo produce presión, habría que preguntarle cuán tenso es cerrar el paraguas en el momento preciso para quedarse con la mejor de ellas.Superado ese estrés, se subió en otra montaña rusa: ponerle color a Al rojo vivo con María Celeste, el programa que a partir de hoy, a las 5, transmite Telemundo. Desde que se dio el anuncio, la periodista no ha parado de dar entrevistas: (desde el Washington Post o el New York Times, hasta revistas especializadas de Hollywood han querido dialogar con la nueva estrella millonaria de la televisión hispana).Entre tanto trajín, la codiciada periodista de televisión no ha podido desempacar las cajas con sus pertenencias, las que han sido dejadas de lado, o mejor dicho, forman parte de la "decoración" de su nueva oficina porque no hay tiempo para problemas menores. Tampoco ha podido pagar sus cuentas personales, y aunque hace unas semanas estaba feliz porque contaría con una asistente, de seguir así las cosas, Nancy-- su asistente-- podría necesitar una secretaria.El viernes pasado se suponía que iba a tener la mañana libre para llegar relajada al ensayo, al que fue citada La Opinión en exclusiva, después de visitar al dentista tuvo que prácticamente volar al colegio de su hijo Julián para presenciar un acto en el que él cantó. Con esa misma velocidad llegó a su casa sólo para darse cuenta que la niñera olvidó ponerle al pequeño el almuerzo y, mientras le pedía que se lo llevara, le avisaron por teléfono que su otro hijo estaba vomitando. Sólo después de recogerlo pudo trasladarse al otro extremo de la ciudad, donde un grupo de productores, encargados de vestuario, reporteros y camarógrafos pudieron por fin hacer el primer ensayo de lo que será el programa de hoy, pero ¡horror de los horrores!, el set no estaba terminado.Entre tanta locura y estrés, la conductora de Al rojo vivo... se hizo un tiempo para dialogar con este periódico. Con una fuerte disfonía, que apenas le permitía susurrar palabra, aclaró los rumores de una posible enemistad con las hasta hace poco presentadoras de Ocurrió así, y pensó dos veces antes de aclarar el nuevo rumor que circuló en México y Estados Unidos sobre lo que acompañó la oferta de trabajo que Telemundo le extendió."Estoy perdiendo la voz!", exclama cuando le preguntamos cómo se siente en esta nueva fase de su carrera. "Mis días se pasan en plena acción: me he reunido con mis reporteros, con mis productores. El lunes terminamos de empapelar la escenografía, ya seleccionamos la música, las gráficas, he procurado estar en todos los detalles, hasta digo que ando con el celular pegado a la oreja. Mi e-mail esta saturado. Nancy, mi asistente, tampoco ya no se da abasto. Es una locura divina".
UN EQUIPO DE MUJERES
Entre los protagonistas de esa locura divina, menciona a algunos de los primeros talentos que acaba de incorporar: "Importamos de la costa oeste a Claudia Trejo, que trabajaba para Telemundo en Los Angeles. Ella estará a cargo de la sección de deportes y me gusta porque tiene mucha chispa y una actitud superpositiva. También trajimos de Las Vegas a Vanesa Hauc, reportera de noticias con un enorme profesionalismo".Descarta de inmediato que el ser mujer haya influido a la hora de contratar a periodistas de su mismo sexo en el programa: "Al contrario, algunas mujeres cuando ven a una profesional talentosa, sienten miedo y no les quieren dar una oportunidad. Si yo le doy oportunidad a las mujeres es por ser el tipo de mujer que soy: una mujer segura de sí misma, que no le tiene miedo a la competencia. Soy la primera en pensar en alguien que me sustituya: alguien fuerte, de peso".Ese peso, precisamente fue el catalizador que le indicó que era momento de ampliar sus ambiciones profesionales y aspirara a un rol más activo en la industria. Ahora por fin, como editora jefe del programa que presenta, confiesa que no siente una gran diferencia: "En mi antiguo show me metía en todo. La única diferencia es que ahora sé que todos los días son iguales. Mis superiores conocen cuáles son mis responsabilidades y hay una consistencia en lo que hago. Antes yo hacía 20 cosas en un día y todo estaba bien, pero al día siguiente sólo se me permitía hacer una. Ahora puedo hacer 20 cosas todos los días y hasta aquellas que no debería hacer el editor, como analizar cómo puedo hacer que mi computadora sea más efectiva".
¿Amigas o rivales?Aunque no ha faltado quien ponga en duda la realización de su contrato bilingüe, diciendo que no tendrá tiempo para hacer los programas especiales en inglés para NBC, ella defiende rotundamente este momento de su vida: "Trabajar en inglés es algo definitivo. Si por ellos fuera, estaría haciéndolo mañana mismo, pero conozco mis limitaciones: soy de las que piensan que quien mucho abarca poco logra. En este momento no es una prioridad hacerlo porque Al rojo vivo... es mi prioridad y, hasta que esto esté encaminado, no quiero desviar mi atención. Desde ya puedo decir que no haré nada más que esto en los próximos dos meses".Aunque afirma que se siente dentro de una "gran y nueva familia", reconoce que hasta en las mejores familias podrían surgir desacuerdos. Precisamente por eso es obvio abordar el tema de las dos grandes ausentes a su cena de bienvenida con la cadena: Candela Ferro y Ana Patricia Candiani, a pesar de que ella misma pidió que las invitaran. "La invitación fue hecha a través de terceras personas, pero les doy el beneficio de la duda. Después de eso he podido hablar de tú a tú con ellas y todo ha estado bien. Por lo menos, no visualizo problema en el futuro".Tampoco visualiza problemas familiares. Aunque algunas parejas aseguren que cuando alguno de los cónyuges trabaja mucho la intimidad en todo sentido de la palabra es la que sufre, Arrarás no se inhibe al comentar lo contrario: "Esto no se compara en absoluto con tener tres hijos de un solo como yo hice, y en ese entonces jamás nos distanciamos con mi esposo. Soy de las que creen que las pruebas difíciles unen a la pareja. Cuando uno se siente bien unido a su pareja, eso basta para despertar todo tipo de cosas en términos emocionales, sentimentales y físicos. Por eso nos fuimos solos a la India, para no perder la costumbre de ser pilares uno del otro".NI SI NI NOSegura en sus respuestas, María Celeste sólo piensa dos veces la respuesta a esta última pregunta: ¿Es cierto que una de los incentivos que la convenció de seleccionar la oferta de Telemundo fue que el contrato llegó acompañado de un brazalete de Tifany de oro y diamantes, el cual se ha dicho, costaría más de tres mil dólares?El silencio es breve, pero como buen silencio parece más largo. Finalmente, comenta: "Sé que se ha comentado algo así", y tras otra pausa, continúa: "Lo único que puedo decir es que han sido supergenerosos y que han tenido muchos detalles conmigo... Lo único que digo es que mi esposo no me lo regaló... y ni cuando él me regala algo no me gusta hacer alardes porque uno nunca sabe lo que los demás reciben, tienen o no, y es mejor no herir a nadie".
UN EQUIPO DE MUJERES
Entre los protagonistas de esa locura divina, menciona a algunos de los primeros talentos que acaba de incorporar: "Importamos de la costa oeste a Claudia Trejo, que trabajaba para Telemundo en Los Angeles. Ella estará a cargo de la sección de deportes y me gusta porque tiene mucha chispa y una actitud superpositiva. También trajimos de Las Vegas a Vanesa Hauc, reportera de noticias con un enorme profesionalismo".Descarta de inmediato que el ser mujer haya influido a la hora de contratar a periodistas de su mismo sexo en el programa: "Al contrario, algunas mujeres cuando ven a una profesional talentosa, sienten miedo y no les quieren dar una oportunidad. Si yo le doy oportunidad a las mujeres es por ser el tipo de mujer que soy: una mujer segura de sí misma, que no le tiene miedo a la competencia. Soy la primera en pensar en alguien que me sustituya: alguien fuerte, de peso".Ese peso, precisamente fue el catalizador que le indicó que era momento de ampliar sus ambiciones profesionales y aspirara a un rol más activo en la industria. Ahora por fin, como editora jefe del programa que presenta, confiesa que no siente una gran diferencia: "En mi antiguo show me metía en todo. La única diferencia es que ahora sé que todos los días son iguales. Mis superiores conocen cuáles son mis responsabilidades y hay una consistencia en lo que hago. Antes yo hacía 20 cosas en un día y todo estaba bien, pero al día siguiente sólo se me permitía hacer una. Ahora puedo hacer 20 cosas todos los días y hasta aquellas que no debería hacer el editor, como analizar cómo puedo hacer que mi computadora sea más efectiva".
¿Amigas o rivales?Aunque no ha faltado quien ponga en duda la realización de su contrato bilingüe, diciendo que no tendrá tiempo para hacer los programas especiales en inglés para NBC, ella defiende rotundamente este momento de su vida: "Trabajar en inglés es algo definitivo. Si por ellos fuera, estaría haciéndolo mañana mismo, pero conozco mis limitaciones: soy de las que piensan que quien mucho abarca poco logra. En este momento no es una prioridad hacerlo porque Al rojo vivo... es mi prioridad y, hasta que esto esté encaminado, no quiero desviar mi atención. Desde ya puedo decir que no haré nada más que esto en los próximos dos meses".Aunque afirma que se siente dentro de una "gran y nueva familia", reconoce que hasta en las mejores familias podrían surgir desacuerdos. Precisamente por eso es obvio abordar el tema de las dos grandes ausentes a su cena de bienvenida con la cadena: Candela Ferro y Ana Patricia Candiani, a pesar de que ella misma pidió que las invitaran. "La invitación fue hecha a través de terceras personas, pero les doy el beneficio de la duda. Después de eso he podido hablar de tú a tú con ellas y todo ha estado bien. Por lo menos, no visualizo problema en el futuro".Tampoco visualiza problemas familiares. Aunque algunas parejas aseguren que cuando alguno de los cónyuges trabaja mucho la intimidad en todo sentido de la palabra es la que sufre, Arrarás no se inhibe al comentar lo contrario: "Esto no se compara en absoluto con tener tres hijos de un solo como yo hice, y en ese entonces jamás nos distanciamos con mi esposo. Soy de las que creen que las pruebas difíciles unen a la pareja. Cuando uno se siente bien unido a su pareja, eso basta para despertar todo tipo de cosas en términos emocionales, sentimentales y físicos. Por eso nos fuimos solos a la India, para no perder la costumbre de ser pilares uno del otro".NI SI NI NOSegura en sus respuestas, María Celeste sólo piensa dos veces la respuesta a esta última pregunta: ¿Es cierto que una de los incentivos que la convenció de seleccionar la oferta de Telemundo fue que el contrato llegó acompañado de un brazalete de Tifany de oro y diamantes, el cual se ha dicho, costaría más de tres mil dólares?El silencio es breve, pero como buen silencio parece más largo. Finalmente, comenta: "Sé que se ha comentado algo así", y tras otra pausa, continúa: "Lo único que puedo decir es que han sido supergenerosos y que han tenido muchos detalles conmigo... Lo único que digo es que mi esposo no me lo regaló... y ni cuando él me regala algo no me gusta hacer alardes porque uno nunca sabe lo que los demás reciben, tienen o no, y es mejor no herir a nadie".





